Desatada, de nuevo

Ufff….. desde que hace cuatro días pude follar, me he desatado.

Tenía un poco de miedo después de la operación y me parecía un poco pronto por que me habían dicho que tenía que esperar seis semanas y solo han pasado tres, aunque el médico también me dijo que viera mi propio ritmo para recuperar mi actividad sexual (claro, que no le conté cual era jejejej)

Jesús andaba hoy por mi zona pero no me había hecho ilusiones. No sabía si íbamos a tener tiempo, así que he estado toda la mañana haciendo cosas en casa. Cuando me ha dicho que venía para acá y que teníamos una hora, no me lo creía, le iba a ver!!! Me he maquillado ligeramente, he elegido mi ropa, mi tanga rosa a juego con el sujetador, una falda de vuelo con botas altas, sin medias y unas ganas locas de verle y de achucharle… todo eso me ha acompañado al coche en menos de diez minutos para ir a su encuentro. 

Ayer nos masturbamos los dos con video llamada. El veía como introducía mi nuevo juguete vibrador en mi coño nuevo, virgen, y él paró en un camino para poder pajearse viéndolo mientras yo visualizaba esa verga erecta con ganas de mi, delante del volante de su coche. Su mano subía y bajaba cada vez más rápido mientras yo, en el sofá de mi casa, abierta de piernas, le ofrecía lo mejor de los orgasmos que me proporcionaba el roce del aparato que tenía en mi clítoris y ver la gran polla que estaba a punto de explotar. Fue muy intenso y nos permitió seguir con el resto del día con la mejor de nuestras sonrisas. 

Ahora, por el camino, íbamos hablando por teléfono, mi tanga se empapaba de oirle. Pensaba en su polla dentro de mi, en sus caricias, en su sonrisa, tengo ganas de él. Cuanto más me acerco, más excitada estoy. Llegamos a la vez, tenemos gran sintonía para eso y decidimos comer algo. Sentados frente a frente, su mirada hace que me corra. Se pone serio, su ojos verdes penetran mi ser y provocan placer en mi interior provocando que un calor profundo crezca y crezca hasta que, de la mano y mirándonos fijamente, me corro mientras él susurra lo hija de puta que soy y lo cachondo que le pongo. Concateno varios orgasmos, no puedo parar, aprieto su mano, me estremezco, mi coño palpita sobre el asiento mientras esperamos la comida y, el camarero viene a servirnos… qué oportuno!! creo que podría haber seguido y seguido y seguido sintiendo lo que sentía pero…. después más. 

La conversación es de lo más amena, la verdad es que no nos faltan temas de conversación, unas veces más profundos, otras menos, otras más personales, otras más profesionales, pero no paramos de hablar, de contarnos, de conocernos, no dejamos de sorprendernos mutuamente y eso es muy bueno, es… maravilloso, de hecho.

bdsm-1973281_1280.jpgComemos rápido, no queremos perder el tiempo en esa necesidad básica porque nuestra necesidad es otra. La de sentirnos el uno al otro. Ese centro comercial en el que hemos quedado no tiene parking subterráneo, una lástima!! así que, tenemos que improvisar. Cogemos mi coche y lo llevo al final del aparcamiento, de cara a una pared alta y donde menos coches hay aparcados pero, he de deciros que es un sitio donde hay mucho tráfico de personas y de coches. Nos da igual, a plena luz del día, con un sol radiante y de cara al mundo nos sentamos en el asiento de atrás. Movemos los asientos de delante para tener más sitio y cierro los seguros. 

Me abro de piernas, no llevo medias para facilitar la tarea, él lo agradece. No duda en agachar su cabeza y ponerla entre mis piernas, rodeando mi clítoris con su lengua, con su boca, lo muerde, lo chupa, lo lame, lo disfruta… me hace disfrutar a mi. El placer es indescriptible. Agarro su cabeza para que no deje de darme ese gusto que provoca esos gemidos y jadeos que terminan en un primer climax, un gusto tremendo que no se definir. Los pies en alto, abierta completamente y con mi tanga a un lado por que no ha perdido el tiempo ni en quitarlo. Luego me confesará que ha tenido la intención de romperlo con el ansia pero… no lo ha hecho. 

Quiero polla, me apetece tenerla en la boca, chuparla, sentirla con mi lengua, hacerla grande poco a poco… pero no me deja que me mueva, no ha terminado conmigo. Mi clítoris se hincha por momentos. Jesús sigue disfrutándolo en su boca y con su goce llego yo al mío. Uno tras otro, los orgasmos vienen, chillo, me vuelvo loca, le deseo, le quiero dentro de mi. Se incorpora, me mira con cara de loco, los ojos rojos y la boca chorreando de mi esencia… me pone tanto esa visión de él!!! Se quita los pantalones y las botas y me incorporo para comérmela toda. Entra hasta la garganta. Se que eso le vuelve loco. Me dice que le encanta ver como no me hago con toda ella en la boca, que no puedo con toda, pero yo lo intento, una y otra vez… me excita forzarme a poder con esa verga maravillosa. Abro bien la boca para que toque mi garganta, subo, bajo, él está sentado y yo me he incorporado con el culo en pompa para acceder perfectamente a su polla.

Cuando la ve grande, erecta, dura, deseosa y pudiente de penetrarme, lo hace. Me coloca tumbada en el asiento con las piernas abiertas de par en par, aparta el tanga a un lado y mete sin dilación su gran aparato hasta dentro de mi. Guauuuu, cuanto lo deseaba, sentirle de nuevo, es una pasada!!!! Le agarro el culo fuertemente para que no deje de penetrarme, entra y quédate dentro, por favor, le digo.. no la saques!!!! pero, le gusta jugar y creo que no quiere correrse tan rápido. Me da la impresión que si bombeara todo lo que mi coño le pide de repente, se correría muy rápido y se acabaría nuestro juego. Ese… yo te miro, tú me miras, te la saco, te la meto, me la toco, me masturbo, ….. y, nos encanta!!! Mientras él me mira a los ojos, al coño, las tetas y se la menea, yo acaricio mi clítoris. Está muy grande, loco, excitadísimo. Con mis ojos indico a Jesús que tiene que follarme otra vez y no lo duda, me entiende, la mete. Entra, sale, me folla salvajemente hasta el fondo, la deja quieta y yo sigo masturbándome, es brutal! Me corro, no puedo contenerme… pero, la saca, yo sigo rozando mi clítoris y le agarro de la camiseta para que me la meta y siga corriéndome. Tiro de la prenda hacia mi, no quiero que pare, por favor, no pares. Me corro otra vez, ahora más fuerte que antes. Le miro a los ojos: “ Distrútalo!!! “, me dice. Y lo hago, vaya que si lo hago!!

Que dura la tiene!!! En el mete-saca de mi coño hay un desvío de trayectoria. Coge la polla con su mano y la acerca a mi ano, un poco. La vuelve a meter en el coño hasta dentro, la saca y vuelve a intentar entrar en mi culo. Así hasta tres, cuatro… cinco veces…. cada vez entra un poco más y le pido como una loca que me folle el culo. “ Por favor, fóllame el culo hijo de puta!!!!!!!! “ Estaba esperando que se lo dijera, lo desea, me la mete hasta el fondo. Mi agujero le espera, me folla, me encanta… me estoy volviendo loca, me voy a correr otra vez. No puedo ni quiero aguantar. Mis espasmos de placer empiezan a aparecer y él empuja y empuja, siento que se va a correr también pero se sale un poco y esa sensación hace que no lo disfrute a tope. Se queda un poco a medias. 

Nos limpiamos, me tumbo sobre su pecho, me confirma que, efectivamente se ha quedado a medias y nos besamos. Besos apasionados y caricias profundas. Mi mano se va a su polla, no se muy bien porqué pero comienzo a acariciarla, de arriba abajo, poco a poco se pone dura. “Como me pones!, uffff ” en menos de un minuto está cachondo otra vez, aunque no creo que ahora me pueda follar. Me la llevo a la boca, la disfruto, la chupo, es mía. Está dura pero decido que voy a comerle el pezón, le encanta y así lo hago mientras le masturbo con la mano. Le vuelve loco. Pasa a marturbarse él mientras yo sigo con el pezón y con su boca. Nuestras lenguas se entrelazan. Me pongo cachonda de sentirle así de excitado, con su polla otra vez en pie y comiéndole la teta. En uno de nuestros besos me dice que si quiero la leche. Mmmmmm, pues claro que la quiero. Cuando comienza a gritar bajo del pezón hasta su polla para llevármela a la boca y que me de todo, todo su jugo, caliente, sabroso. Llego un poco tarde porque se salpica un poco en su tripa y su brazo, incluso en la tapicería del asiento. 

Volvemos a limpiarnos, él se viste, le llevo a su coche y cuando dejamos de vernos ya nos estamos echando de menos. 

Que polvazo hemos echado!!!! 

2 comentarios sobre “Desatada, de nuevo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .