Reflexión en una noche de verano: Poliamor

El único lugar donde alguien te puede pertenecer es en tu pensamiento. Ahí dentro puedes hacer lo que te plazca con quien y con lo que te dé la gana. Pero eso no tiene por que trasladarse a la vida cotidiana. No confundamos fantasías, deseos, anhelos de nuestra cabeza con la realidad. Y la realidad y, es mi mantra desde hace mucho tiempo, es que la libertad y la dignidad es lo que nadie debe perder nunca en ningún momento.

¿Por qué iniciamos una relación y nos creemos con derecho de posesión? ¿Por que controlamos los movimientos de la otra persona y no nos preocupamos de lo que a nosotros nos apetece hacer? ¿Por qué estamos pendientes de con quien va o con quien habla en vez de hablar e ir con quien nos llama para quedar por que hace mucho que no vemos? ¿Por que nuestra vida gira en torno a esa persona cuando tenemos una relación? 

Mi teoría es, que, estamos vacíos. Creemos ser completados con otro ser para vivir plenamente, cuando lo que debemos hacer es preocuparnos de que en nuestro aprendizaje de vida seamos nosotros mismos entes únicos e independientes que encontrando nuestra propia felicidad, haremos felices a los demás. 

Las relaciones establecidas como “normales” y socialmente correctas están abocadas al fracaso. Eso funcionaba cuando la dependencia económica estaba instalada en nuestra sociedad porque las mujeres no trabajábamos y por la educación católica que nos tocó vivir. Ahora, la educación, no tiene base en los mismos valores y la mujer es tan independiente como el hombre. Resumiendo: nadie aguanta a nadie más de lo necesario 

Hablando con mi hijo de trece años hoy me decía que las chicas de su edad o son unas zorras o son unas estrechas y que a él le deben de llamar la atención, de momento, las estrechas por que no ha tocado una teta todavía. Aspiraciones de un adolescente en pleno proceso de preparación mental para mantener relaciones sexuales, en fin…. 

Pero de eso ha habido toda la vida. Yo era muy zorra. Con muy pocos años ya recuerdo que me acostaba con todos los amigos de mi hermano, más pequeño que yo y no me importaba que tuvieran novia. La novia no les daba lo que necesitaban y yo sí que se lo daba sin esperar nada a cambio. A ellas las dejaban en casa después de disfrutar una tarde maravillosa en el cine, en el bar de moda o en la discoteca y más tarde quedaban conmigo para follar en los sitios más insospechados. Por entonces no había whatsapp ni móvil y el control era ínfimo. Podías contar al día siguiente que te habías ido a dormir en cuanto llegaste a casa 5 minutos más tarde de dejarla en el portal. Pero no, estaba follando con una servidora. En cuartos de calderas, en jardines comunitarios, en el salón de belleza de la madre, en el servicio del garaje donde guardaban el vespino, en el portal…. uffff….. en que de sitios follé en esa época y ninguno era una cama. Con 17 añitos empecé y no he parado….

Empecé a despertar recelos entre la población femenina de mi quinta y de alguna más joven también. Ahí es donde te empiezas a dar cuenta del sentimiento de “posesión”. “Ese hombre es mío, déjale en paz”, “no se te ocurra acercarte a él”, “ni le mires”…. gentilezas que tuve que escuchar en aquella época. Pero, es que yo también fui así!!!! 

Recuerdo al principio de estar con el padre de mi hijo, cuando no sabes si puedes exigir fidelidad, si estás saliendo, si tienes que dejarle un poco de libertad porque si no vas a perderle… si habéis pescado alguna vez sabréis de que hablo… hay que soltar sedal para luego recoger… que se vea libre para luego tirar y hacerte con la presa. Pues, por entonces, un día quedó con una compañera de trabajo y a mi se me llevaban los demonios, no lo podía entender!!! Follábamos, nos lo pasábamos genial, casi convivíamos porque pasaba muchas noches en mi casa y… me hacía esto!!!! Bueno, pues, salió mi alma posesiva y me hice con el teléfono de Marichu. Marqué su número y le dije unas cuantas lindezas: “Cacho puta, apártate de mi hombre o voy a por ti y te saco los ojos… como vuelvas a quedar con él te quedas sin pelo, así que ya sabes lo que tienes que hacer” Ayyyy, cada vez que lo recuerdo se me ponen los pelos como escarpias. Que loba era!! 

De eso hace bastantes años. Me quedé viuda, sola, sin hombre y aprendí a vivir sin uno al lado. Hoy por hoy lo hago, no tengo a nadie a mi lado, a diario. Estoy convencida, después de mi evolución y de mi experiencia que, la convivencia mata el deseo, el amor, los planes de vivir. Tener intimidad cuando llegas a casa y no tener que compartir cuarto de baño o cama, a diario, da mucha tranquilidad y a la vez te mantiene alerta en como cuidar a esa persona que no está 24 horas contigo. Te llevas lo mejor cuando te ves, el deseo de compartir los momentos, la necesidad de la piel, de las miradas cómplices, saber que te vas a despedir para tener tu espacio…. eso es muy importante, mucho. Respeto que la mayoría busque lo idílico, la convivencia perfecta, algunos y algunas se acercan bastante a eso pero, permitidme que os diga que, el 80% de las parejas que hoy por hoy conviven, buscan fuera, por separado, más de lo que tienen dentro y, sin consentimiento por la otra parte. Son, ambos dos, infieles.

heart-700141_1280.jpgInfieles por un sentimiento de posesión… no es incongruente? yo creo que mucho. No sería mejor que en esa inteligencia emocional que debemos aprender estuviera incluido que la felicidad se consigue, primero siendo uno feliz y segundo, viendo a los demás felices?. Si a tu pareja le apetece follar con otro/a y es feliz… ¿por que no se lo permitimos? ¿por qué no aprendemos a disfrutar de ello? ¿ por qué no sentimos placer viendo el placer del que amamos? 

La primera vez que oí hablar del término “Poliamor” o “polyamory” fue en una película de Paco León: “Kiki, el amor se hace”, es genial. Está reflejada la sociedad sexual tal y como es y tal y como la he conocido en los últimos tiempos. Con guiños de humor fantásticos pero reflejando una realidad pasmosa. Desde entonces, intento crear mi propia personalidad erótico-festiva-sexual-afectiva… no se muy bien como llamarlo. Y ese término me acompaña desde entonces. Me encantaría poder disfrutar de personas afines a mi en esa filosofía, de hecho, ya disfruto y estoy super orgullosa de haberlos encontrado. Se hacen llamar personas liberales en algunos casos. Esos liberales, cuando lo son de verdad y se crea un vínculo afectivo y de confianza, sea cual sea su estado civil o sentimental, te van a llevar a vivir una relación poliamorosa por que ellos disfrutan de tu placer y tú del suyo. 

Para mi, esa es la situación ideal para una persona. Respetar y ser respetado en todo su concepto, sin posesión y con libertad. Socialmente no estamos preparados para ello, pero creo que el mundo funcionaría mucho mejor y no se verían tantos amargado@s por ahí.

Se admiten opiniones al respecto, así que las espero en los comentarios. Me gustaría que me argumentarais por que vivis vuestras relaciones como las vivis y si son plenamente satisfactorias, sea como sean. Os animais?

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10 comentarios sobre “Reflexión en una noche de verano: Poliamor

  1. Ya sabía yo que aparte de relatar como nadie, sabías profundizar en las mentes ajenas….Cuanta razón tienes Estefanía, me quedo con la frase de “No sería mejor que en esa inteligencia emocional que debemos aprender estuviera incluido que la felicidad se consigue, primero siendo uno feliz y segundo, viendo a los demás felices?”
    Hay casos personales, individuales, que ya te contaré en otro momento, pero me encanta y lo suscribo, el planteamiento que has expuesto.
    Qué grande eres…

    1. Gracias guapo!!! No se si profundizo pero me gusta escribir sobre lo que yo pasa por mi cabeza y este es mi escaparate…. pienso que tod@s los que me leéis esperais algo excitante y con lo que dar rienda suelta a vuestro placer en un momento dado pero para mi escribir es un placer de por si, y así lo disfruto, compartiéndolo

  2. No se…escribes y te expresas tan bien…y parece todo tan atractivo y placentero cuando leo tus relatos…pero yo aún así me quedo con renunciar al poliamor a cambio de profundizar hasta el fondo con una persona, saber que cuentas con ella para todo y en cualquier momento y sabiendo que ella cuenta contigo igualmente. Con sexo frecuente y satisfactorio aunque renunciando a la variedad a cambio de entregarse mutuamente y totalmente. Quizás sea algo con inevitable fecha de caducidad…pero creo que merece la pena intentarlo y vivir en esa ilusión mientras dure…yo lo estoy intentando….quién sabe si a veces el amor es para siempre…Bss

    1. Muchisimas gracias por tu comentario. Me encanta saber que hay gente como tu en el mundo y que,quizas, algun dia me encuentre con alguien que tambien piense asi, que apueste por mi y me haga cambar de idea….quien lo sabe?

  3. Totalmente de acuerdo. Llegará el día en que por fin seamos conscientes de que sin libertad no puede haber auténtico amor.
    Magnífico post, Estefanía.

  4. La verdad es que es muy buena reflexión.. Me encantó
    La verdad es que aunque siempre he creído en ese concepto idílico que plantea el compañer@ Alfmad a mi no me ha resultado muy fácil encontrar ese medio limón 🍋 y comparto esa visión de que quizá sea por ese concepto de posesión que tenemos.
    Pero también es verdad que no he conocido tampoco una joya como tu Estefania, eres única y me encantas…

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