En una nube

Vuelvo flotando en una nube. No quiero ni que el aire me toque para no salir de este estado de embriaguez de placer. Nos teníamos que ver bien vistos y a solas y así ha sido. Jesús y yo hemos quedado para ir a un local, uno en el que se puede buscar cierta intimidad, porque lo que queremos es encontrarnos a solas. Con nuestros cuerpos, alientos y sexos ávidos uno del otro.

Hace una semana que nos vimos por primera vez y parece que hace meses que nos conocemos. Confianza, complicidad, amistad podría aventurarme a decir ya….. todo surgiendo de la nada y con total naturalidad, como a mí me gusta.

Con la jornada laboral bien echada y productiva nos dirigimos los dos hacia el punto de encuentro. Llegamos casi a la vez. Él se preocupó de llamarme para saber el ritmo que llevaba y casi, casi hablamos durante la media hora anterior a encontrarnos. No podemos dejar de hablar y de escucharnos siempre que nos es posible. Me esperaba apoyado en una barandilla en la calle. Avanzaba hacia él con una gran sonrisa que le contagié en cuanto me vió. Besos, besos y besos. Me cogió de la cintura para comenzar a andar, yo intenté también asirme a su cintura pero me es más fácil pasarle la mano por los hombros. Es lo que tiene ser más alta que él jejeje.

Mientras nos daban toalla y zapatillas en el local al que hemos ido, me besa, cálidamente. Sus ojos acarician mi cara y sus manos tocan carnes. Manos fuertes, seguras, complexión de gimnasio, culo prieto y con lo duro que folla es tierno, muy tierno….y me encanta!!!

Tras el momento de desvestirnos en un vestuario con las taquillas, anti erótico total, nos dirigimos a beber algo al bar. Frente a frente, con las toallas como única prenda recordamos que hace una semana empezó todo allí mismo. Me dice que él y su pareja de ese día me oían desde la barra como disfrutaba y que tuvieron que ir a ver qué me pasaba jajajaaja

Bebimos rápido, nos besábamos, nos tocábamos, a mi se me resbalaba la toalla dejando mi sexo al aire para que pudiera contemplarlo….y tocarlo. Cuando sus dedos quisieron notar mi humedad yo estaba cachonda perdida por la situación. Mirar a la cara a este hombre activa todas mis alertas. Rozaba mi clítoris, allí, en la barra y abrazada a él quise disfrutar mi primer orgasmo. Agotamos nuestras bebidas y bajamos a buscar nuestra intimidad.

Cerramos la puerta, corrió las cortinas todo lo que se podía (siempre queda alguna rendija por la que mirar desde fuera) y la luz estaba baja. Que ganas teníamos de ese momento los dos!!

Me senté en el colchón, me abrí de piernas, nos miramos a los ojos, se agachó cogiéndome por los muslos y acercó su cara a mi coño. Sentir su boca en mi me volvió loca. Mi clitoris lo hizo suyo, dependía de sus movimientos, de sus lametazos, de sus mordiscos! Mi coño fluía, se sentía atrapado en el placer de esa boca que se restregaba por él, que estaba alimentándose de mis gemidos, mis jadeos, gritaba mi gusto por lo que me estaba haciendo. Dos orgasmos seguidos hicieron aparición en la escena. Mi raja estaba súper caliente y no quería dejar de sentir ese placer. Más y más, quiero más. Sentía como se pajeaba a la vez que me lo comía para ponerse la polla a tono. Así que se arrodilló frente a mi e introdujo la verga en mi resbaladizo agujero. Mmmmmm…así, hasta el fondo. Elevó mis piernas, sujeto mis brazos y me folló a tope, con ritmo, llenando todo mi coño con su gran verga. La sacaba, bajaba con su boca, me mordía, chupaba, provocaba otro orgasmo y mientras mis músculos vibraban de placer de sentir su lengua en mi todavía, metía su verga para follarme el estremecimiento que provocaba con ello, alargándome el placer. Hubo un momento que no sabía muy bien cuando terminaba y empezaba uno y otro.

“¿Te gusta puta?”, me dijo. “Claro que me gusta cabronazo”, conteste, sabiendo ya, según una de nuestras conversaciones que nos encantaría insultarnos en los momentos de más algidez sexual.

Se arrodilló y frente a él agache mi cara para comérsela con mi sabor, con mi humedad. Abría bien la boca para que entrara bien al fondo. Mi garganta notaba la punta. Él permanecía quieto pero se emocionaba moviendo su pelvis adelante y atrás para follarme la boca. Sujetaba mi cabeza pero había veces que se salía. Cuando eso pasaba aprovechaba para lamerle el tallo, bajar a los huevos, tocárselos, meneársela, todo con tal de que siguiera con esa gran erección. Esa verga maravillosa que tanto placer nos estaba proporcionando.

Me puse a cuatro, cuando lo hice una carita masculina asomaba entre la cortina. Se la estaba machacando con nuestro polvo. Como soy un poco descarada, le miraba a los ojos mientras podía. Pero llegó el momento de bajar la cara y levantar el culo en pompa. Esa polla entro en mi con fuerza, mete saca, mete saca y empujó hacia el fondo con fuerza. Ahhhhggggggg…placer, dolor, sigue, sácala, métemela, no pares, dame un cachetazo, me lo da….. todo eso pasa por mi cabeza y mis emociones disparadas están. La saca pero la vuelve a meter. Sus exclamaciones de gusto y placer me vuelven loca. Le encanta mi coño, sus jugos son brutales y no cuesta que entre. Me agarra de la coleta, tira fuerte mientras vuelve a follarme duro, muy duro. El espectador sigue muy atento y mira mi cara de placer. Lo dice todo….no creo que se excite más que mirando a mis tetas o a mi ensartado coño.

Poner mi coño en la cara de Jesús, tumbado, hizo que quedara expuesta totalmente al espectador. Mis jugos eran bebidos con ansia, mi placer extremo mientras esos ojos no se apartaban de mi tras la cortina. Me corrí frenéticamente. Que morbazo de situación. Vivirla no es lo mismo que contarla, os lo puedo asegurar.

Vuelvo a ponerme a cuatro. Me hace daño, tengo que pensar en la postura para que su polla entre y entre bien, sin tocar fondo y sin llegar a hacerme daño. Arqueo más o menos la espalda, levanto más o menos el culo pero no quiero que deje de follarme. Después de unos minutitos comiéndosela, de rodillas frente a él, mete sus dedos y logra más orgasmos. De verdad os digo que tengo el coño tan ardiente que no sé si en algún momento mis glándulas liberan algún squirt, aunque leve. Lo que si noto es mi humedad en la entrepierna hasta las rodillas. Entre el sudor y nuestros fluidos estamos los dos empapados. Se hace incómodo pero no paramos el ritmo. Ahora pido follarle yo. Quiero cabalgarle, sentir que manejo su polla dentro de mi, dentro, fuera, mis caderas se mueven adelante y atrás. Como me gusta sentirme así, penetrada y mandando sobre la polla. El charco que tenía formado sonaba chof chof cuando sus huevos eran presionados por mi al caer con mi peso. Acelere mis movimientos y me corrí salvajemente sin parar de moverme. Y con seis ojos sobre nosotros…se había unido más espectadores. Yo gritaba mi placer para que ellos también lo oyeran y lo disfrutaran asi….o lo sufrieran así, no se.

Descabalgue y a cuatro patas otra serie de folladas hicieron que Jesus gritara que se iba a correr. Antes pregunto dónde quería su leche…. llovió sobre mi espalda. Marcó su territorio sobre todo mi ser. Sentí su cálido placer por toda yo con un máximo placer.

Necesitábamos una ducha. Antes, cual caballero, cubrió mi espalda con una toalla para limpiarme toda. Ese tímido gesto me llena por completo y culmina un momentazo. Tras la ducha, un jacuzzi. Necesitamos relajarnos. Yo lo estoy. No hay nada que me relaje más que estar en buena compañía, sin tensión, con sintonía sexual y personal, notando compenetración total.

En el agua había bastante gente pero nos pusimos en un rincón. Creo que estuvimos con las manos quietas veinte segundos. Él notaba mi flujo bajo el agua, resbaladizo, jugoso, quería seguir sintiéndolo y su mano no salió del coño mientras nos seguíamos besando profundamente. Notaba otras manos en mi, en las tetas, incluso un pequeño masaje en el cuello, mi pie fue a parar a la polla de un hombre que se lo colocó ahí mismo y mientras yo con esos besos y esa mano dándome placer me corrí dos veces haciendo que el agua resonara mi éxtasis por toda la estancia. Una mano que me tocaba no debió de gustarle a Jesús por que dirigió una mirada a mi espalda con gesto autoritario para decir que se apartara y deje de notarla. Uno de sus dedos oso a abrirse paso en mí ano. Bromeé diciendo que si estaba preparando el terreno para el segundo asalto. Poco me equivocaba.

Un vino blanco disfrutamos tranquilos en la barra del bar. Brindando, riendo…. aunque hubiéramos terminado ahí, habría estado genial pero fuimos a por el súper genial.

Nos volvimos a encerrar. Volví a correrme con su lengua en mi coño. Me mordía, me chupaba, me degustaba. Mis mieles volvieron a recorrer la parte interna de mis muslos y después de follarme por el coño a cuatro patas, introdujo su verga en mi culo, despacio al principio y salvaje después. Follo mi trasero como si no hubiera un mañana. Cuando mi mano alcanzó el clítoris para masturbarme gritó que se iba a correr. ¿La quieres dentro? “Siiiii” dije con todas mis fuerzas abrazando su polla con mi culo para ayudarle con esa corrida, tratando de acelerar mi ritmo en el clitoris para correrme a la vez que él. Brutal…sin palabras!!!

Mimos, besos, agradecimientos sin palabras que dos personas se dedican. Tumbado boca abajo permitió que le acariciara la cabeza tumbados uno al lado del otro. Lamentábamos no estar en una cama y dormirnos en ese mismo instante los dos juntos hasta la mañana siguiente haciendo el cuarenta y cuatro. Esa buena sintonía deja los dos cuerpos súper arreglados. De ahí que os dijera al principio que volvía en una nube. Cogidos de la cintura me acompaño hasta mi medio de transporte agradeciéndonos los momentos vividos. Es un conjunto de vivencias. Las charlas, conversaciones, el sexo, el contacto, todo lleva a ser un todo, un solo momento del que estoy muy orgullosa de estar viviendo.

Que nada ni nadie me saque de este estado de placer sumo en el que me encuentro inmersa. Pongo música y, sin pretender, los títulos acompañan mi fluir….me acompañan en la nube, esponjosa y envolvente.

Sonrió a la vida y ella me sonríe a mi. Que suerte tengo!!

 

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10 comentarios sobre “En una nube

  1. Ufff eso es puro placer y senxualidad.. no poder decir nada salvo gracias por otro relato único.
    Nos encanta saber como excitarte atraves de tus historias, el dia que podamos sera un dia que jamas olvides..
    Solo decir GRACIAS y esperamos poder compartir lecho contigo.
    Besos Sonia.

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