Me falló el radar

Autora: estefania40historias@gmail.com

Me falló el radar…. con Arturo me falló el radar. La fotografía que tenía en la aplicación de contactos no le hace justicia y me hice una imagen que no tiene nada que ver con la que me encontré. Hace bastante tiempo que me trabajo lo de no prejuzgar y creía que lo llevaba bien jejeje pero ya veo que no. Tengo que seguir perfeccionando la técnica. ¿Por qué digo esto? Por que hoy, tras mi encuentro con Arturo y tras releer las conversaciones que había tenido con él, creo que me mostré en algunos momentos demasiado seca e incluso desagradable con él. O es la impresión que me ha dado a mi después de descubrir que es un encanto de hombre.

Ya habréis leído que se aventuró a escribir y a fantasear sobre nuestra primera cita, sin haberlo hecho nunca y después de confesar que estaba como un quinceañero, masturbándose después de leer mi blog y mis historias. Bueno, no quiero pecar de nada, pero eso no me sorprende. Sois muchos y ya, algunas muchas los que me decís que no podéis dejar de leer por la excitación que os provoco y, claro, luego hay que aliviarse.

He de decir que me gustó mucho su fantasía y se lo hice saber, claro. Lo que le hizo especial ilusión. Hoy, que conozco cual habría sido su cara al leer esa respuesta mía, me ilusiona y me hace esbozar una sonrisa.

Hay días que no deberían acabar nunca. El día que quedé con Arturo debió ser uno de esos días sin fin.

Habíamos quedado en un sitio público, un bar que eligió él en un Centro de Ocio porque llegó el primero. Me mandó una foto del sitio para que lo localizara rápido. Estaba nervioso, también me había enviado algún audio pero iba conduciendo y no los había podido oir. Antes de entrar en el sitio miré mi móvil por si me había mandado algún otro mensaje pero no, seguro que estaba allí. Uff, ese momento de ver la cara de la persona que te espera…. y con lo mala que soy yo para reconocer!!!! pero no me hizo falta más que una vista rápida para fijarme en una super sonrisa de un hombre que se incorporaba para hacerme un recibimiento de pie y acercándose hacia mi para darme dos castos besos en la mejilla que yo apreté para sentirle.

Madre mía!! pero aquel bellezón era mi cita???? Todo un dandy. Pelo canoso, un poco largo, ojos verdosos, barba cuidada canosa tambien, más alto que yo. Vestía pantalón oscuro con americana y pañuelo en el bolsillo del pecho, camisa azul clara a juego con el pañuelo, zapatos marrones y unas manos y una sonrisa cautivadoras.

Creo que desde ese primer momento se me dibujó una sonrisa en la cara que todavía tengo mientras escribo esto. Cuando vino la bebida, me la sirvió en mi vaso. Somos unos provocadores los dos y eso se palpó desde el primer momento. Con una de mis frases conseguí que él me dijera que si tenía claro que me iba a comer a besos Mmmmmm, le encanta dar besos, además. En un momento de la conversación sobre trabajo, vidas, lo típico… nuestras manos se cogieron. No podía dejar de mirarle, tiene unas manos suaves y grandes. Sentimos atracción el uno por el otro desde el momento que nos vimos y creo que nos habríamos besado con ansia en ese mismo momento pero dejamos reposar la cita, pausados. El me decía que, por lo que había leído en mi blog, se había hecho otra imagen de mi, un poco más alocada, pero se estaba dando cuenta que era pausada y tranquila y eso le gustó. Una de las veces que se inclinó a la mesa para coger su copa, acercó sus labios a los míos, nos besamos, abrí mi boca para él y le di uno de mis mejores besos. “Joder, que bien besas!!!”, me dijo.

Yo sabía que él tenía una comida de trabajo y que nuestra cita duraría unas dos horas aproximadamente, por eso me había hecho a la idea de que nos íbamos a conocer y poco más pero ayyyy la atracción!!!! cuando es tan fuerte, mueve lo que tenga que mover. Y movió su cita de día y después me dijo:”Hay varias opciones, irnos a otro sitio a comer algo, ir a otro sitio para conocernos más en profundidad o podemos ir a un sitio a conocernos en profundidad y comer algo allí”. Esa!!! Esa última opción es la que elegí. “¿Y, sabes dónde podemos ir?”. “Pues claro”, me dijo, “soy la puta guía del ocio!!!!” jajajajaja que chispa!!!

Tal y como había escrito el día anterior él mismo, decidimos ir en un solo coche. Cuando subimos, antes de arrancar, me esperaba su carita deseosa de otro beso, otros besos. Joder, él también besa alucinante!!! Y me dijo: “ Quieres comprobar como me tienes desde hace unos días? y llevó su mano a su entrepierna… no encontraba el fin de su polla… como me gusta!!! como me va a gustar!!! como voy a disfrutarla!!! Los caminos con deseo, se hacen muy largos. Ponía su mano en mi pierna y la introdujo varias veces para comprobar mi coño húmedo pero, ya se lo había dicho. Estaba en esos días de final de la regla que pudiera ser que nos molestara un poco el asunto. Pero a él no le importaba, es algo natural, pero claro, creo que era mejor llegar y lavarme un poco antes de que catara del todo.

Mientras subíamos las escaleras del parking a la habitación, dejé mi culo delante de él y lo palmeó con las dos manos. Le molaba mi culo. Deje mi bolso y me volví hacia él. Pase mis manos tras su cabeza y nos fundimos en un gran beso, un beso que anunciaba un gran rato de pasión y buen sexo. Le dije que iba a ir al baño pero no me dejaba, me seguía besando, sobándome las tetas y llegó a besarlas, lamer mis pezones mientras lo miraba, mientras miraba a ese hombre que estaba segura que me iba a hacer gozar una barbaridad. A medio desnudar y habiendo palpado su abultamiento bajo el pantalón, sentí la necesidad de conocer esa verga y me senté en la cama, esperando que la sacara de su aprisionamiento. Salió despedida del calzoncillo, que gran verga!! la cogí con una de mis manos para acercarla a mi boca y la chupe, la lamí, la conocí de muy cerca. Quería sentirla dentro …. ya!! pero tambien quería jugar, quería descubrir los juegos de Arturo, como me iba a sorprender, como nos íbamos a dar placer. Así que me levanté, besándolo en la boca y me fui al baño con su mensaje de “no tardes mucho!!!”… estaba ansioso, estábamos ansiosos. Me termine de desnudar en el baño, me lo quité todo, me lavé y salí.

Mientras me lavaba noté mi coño hinchado y mojado, muy mojado. Estaba lubricando de manera bestial, creo que mi cuerpo detecta cuando una gran polla quiere follarlo y se prepara concienzudamente para ello. Me sentó en el borde de la cama, besándome. Estaba esperándome, de pie, con un “hola” en la boca que se ahogó con otro largo beso. Puso sus dedos en mi clítoris y no tardó nada en que gritara mi primer orgasmo. Cuando me apoyé en la cama, el se metió entre mis piernas, mientras me besaba me decía que me iba a comer todo el coño, todo ese flujo, con mi sangre, incluso, que lo quería todo. Eso me puso mucho más cachonda, mucho más y bajó su cara hasta mi raja. Cuando le sentí, un escalofrío recorrió mi cuerpo de arriba abajo, incluso mi espalda se arqueó y abrí bien mis piernas. Su lengua es muy hábil e hizo que sintiera unas ganas de correrme locas cuando empezó a alternar su lengua y las yemas de sus dedos. No pude más y me corrí de nuevo… su cara estaba empapada de mi y siguió, siguió comiéndome. Podría estar así horas y horas y él también. Tiene una lengua prodigiosa, húmeda, suave, agradecida y sus dedos parecían fundirse con mi coño y hacerse uno solo para conseguir placer. Perdí la cuenta de las veces que me corrí en su boca. Deseaba su polla y él se incorporó, se puso de rodillas delante de mi cuando le dije que me follara. ¿Estas segura que eso es lo que quieres? Si, por favor, follame, no aguanto más. Quiero tu polla dentro de mi. Puso la punta de su capullo en la entrada, parecía que no la iba a meter nunca, yo me revolvía, me agitaba para que entrara y él controlaba para que eso no sucediera pero poco a poco la fue introduciendo en mi. “Mírame, mírame mientras te follo”, me dijo, yo no dejaba de mirarle. Gritaba y mi respiración se oía amplificada, jadeante. Tenía una gran verga dentro de mi e iba a seguir entrando. Cuando su capullo estuvo dentro, comenzó a meter y a sacar, a meter y a sacar. Me estaba volviendo loca y él me decía que le encantaba ver como disfrutaba, la cara que ponía, de placer total, incluso paró de follarme para decirme que no podía mirarme mientras lo hacía por que si no se iba a correr ya… y no quería correrse. Quería seguir dándome placer, así que vi como volvía su cara hacia otro lado sin parar de follarme. Para que la polla entrara más, se echó sobre mi y clavó aun más su miembro dentro, hasta el fondo. Le dije que la dejara dentro un ratito, sin moverse, pero yo no podía parar quieta, la sentía toda dentro y su pelvis rozaba mi clítoris así que volví a perder el control y el clímax llegó de nuevo.

Para cambiar el ritmo y sin dejar de besarnos en ningún momento… ¡¡¡ que gusto esto de los besos!!!, se tumbó en la cama y decidí cabalgarle. Me volvió a decir lo de mi cara, le encantaba. Me gusta mirar a los ojos mientras follo y debo de poner caras de deseo por que gustan mucho. Le cabalgué, me gusta sentir todo ese tallo dentro. Sus caras de gusto y placer merecían estar follándole, moviendo mis caderas arriba y abajo, para que me sienta bien. Me apoyo en su pecho y sigo moviéndome, me inclino hacia adelante y le beso. Dejo mi cuerpo quieto y es el el que me folla desde abajo. Los cuerpos suenan, se conjuntan perfectamente para hacer de ese ruido un sonido super excitante, de dos superficies que encajan a la perfección sonando como música celestial. Me vuelvo a correr con ese ritmo frenético de su polla entrando y saliendo. Me pide que ponga mi coño en su boca, así que me echo hacia adelante, sentándome en su cara. Como me lo chupa!!! como me lo come!!! es impresionante, juega tambien con sus dedos en la entrada de mi vagina, provocándome un placer brutal pero quiero que me folle, quiero que lo haga por detrás, se lo digo, se coloca. Mete su gran polla en mi, en esa posición incluso me hace algo de daño, pero me encanta!!! y aprovecho para masturbarme, me toco el coño mientras me folla por detrás uffff…. que bueno!!! Mientras lo hace dice que que buen culo tengo, le encanta, así que le digo que me lo folle. ¿Estas segura?, si, segurísima, despacito que la tienes muy grande pero quiero que me folles el culo. La pone en la entrada, despacio, con cuidado, entra sola. Le abrí la puerta muy fácil, me encanta que me follen el culo. Tiene que parar por que si no dice que se corre, pero la dejó dentro. Follame y córrete, yo tambien lo haré contigo. Una vez dicho eso el ritmo se intensificó, yo me tocaba tambien para llegar y cuando había llegado y mi culo latió con su polla dentro él también lo hizo. Se quedó dentro un momento para sacarla muy muy despacio.

Se levantó al baño, sentado en el bidé me acerqué por detrás para besarle en el cuello y dió un respingo. Me senté a su lado en la taza del water. Mientras el se lavaba su aparato, yo le besaba. Cuando terminó, se secó y me dejó en el baño lavándome tambien.

Cuando llegué a la cama estaba tumbado y levantó su brazo para acogerme bajo él. Me encanta eso… me parece un síntoma de acercamiento indispensable para después de un encuentro sexual placentero. Si no hay eso, me parece que falta algo.

Cogió la carta del restaurante que había en la habitación y escogimos la comida que nos debía de reponer algo de fuerzas para seguir un rato más. Cuando la hubo pedido por teléfono no podía resistirme a tocarle la polla. No podía dejar pasar tiempo sin disfrutar de ella y, me la metí en la boca para que creciera en mi. Como le gustaba!!!, me lo decía una y otra vez, como se la tocaba, como se la cogía, como se la chupaba, la lamía, la sorbía… tardé muy poquito en ponerla a tono otra vez. Él había bromeado con la capacidad de recuperación de mis amantes y creo que ahora estaba viviendo en primera persona como puede ser eso posible y se lo dije… “ahora estás entendiendo el por qué de algunas cosas jajajaj”. Me dio la vuelta, me tumbó y me lo comió otra vez maravillosamente bien, tanto que volví a correrme, pero no os puedo decir cuantas veces, por que la cuenta la he perdido. Además, comenzó a masturbarme con los dedos, con dos, creo, entrando y saliendo como si quisiera conseguir un squirt pero luego me confesaría que no sabía hacerlo pero que aprendería, con paciencia, aprendería y estoy segura de que lo hará. En esas le pedí que me follara pero me di cuenta de que se había bajado el asunto. No importa, haré que vuelva a ponerse cachondo para que me folle y lo conseguí de nuevo con mi boca. Me volví a tumbar e introdujo solamente la punta en mi coño, sin moverse, se quedó inmóvil con la polla dentro y volviéndome loca, era yo la que follaba. Me movía en círculos, metía, sacaba…. y en cuanto puse mi mano en el clítoris alcancé un orgasmo brutal, maravilloso que seguro sintió en su polla y que hizo desear correrse de nuevo. Así que se pajeó delante de mí, se tocaba para mi, mirándome con deseo y preguntándome dónde quería que me echara toda la leche que me iba a dar. Yo le dije que la quería en mi, en todo mi ser, donde cayera… y cayó, empapó mi tripa, mis piernas, mis tetas… salpicó toda la cama. Segundo asalto y llegó la comida.

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Comida con sexo o sexo con comida.. no se muy bien

Durante la comida, hablamos de muchas, muchas cosas, para conocernos un poco mejor. Parecía que nos conocíamos de hace mucho tiempo, nos encontramos muy, muy cómodos y hablamos de todos los temas. Disfruté tambien mucho de ese momento, los dos sentados en una mesa redonda en una esquina de la habitación con las toallas alrededor de nuestros cuerpos y deleitándonos de una comida sabrosa por el momento que estábamos viviendo, es cierto que estaba rica pero os puedo asegurar, que con lo que me gusta comer, estuve mucho más pendiente de Arturo y de conocerle, que de otra cosa.

Cuando terminamos le dije que quería follar otra vez así que nos tumbamos en la cama y disfrutamos de nuevo el uno del otro. Esta vez Arturo se corrió mientras le cabalgaba. Nos duchamos, atendí unas llamadas de trabajo y fue a llevarme al coche para que pudiera volver a la vida que había dejado por unas horas para conocer, descubrir y disfrutar de él.

Ojalá sea de los valientes y forme parte de mi vida un largo periodo de tiempo. Me encanta, me alimenta el alma y su energía es fantástica. Pero sabéis que eso no es elección mía…. a partir de este momento, él elige si sigue o se baja del tren. Ya le he construido la estación para que lo aparque. Si por mi fuera….

Todos los relatos que escribo los leen antes de publicarlos mis co-protagonistas. Arturo me ha dicho después de leerlo: “Deberías añadir que te pienso follar muy pronto y que te la intentaste meter hasta la garganta”…. un cielo de hombre 😉

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